Presentación de «Nadie pudo haberme prevenido»



El pasado jueves, 6 de noviembre a las 5:30 PM se volvió realidad la presentación de mi primer libro de no ficción en la Librería Laberinto, en el Viejo San Juan. Confieso que llegar a ese atrevimiento fue un trabajo muy personal, tejido a lo largo de años. Me temblaba la voz cuando entré en la librería en julio para preguntar si me permitirían hacer la presentación allí, en ese espacio mágico que comencé a visitar desde mis años de estudiante en la Albizu. 


Le tengo un respeto tan grande a ese lugar que llegué esa mañana con dos maletas posibles: una para cargar un sí y la otra para cargar un no. 


El corazón se me agiganta al pensar que, meses después, mis padres entraron conmigo a cumplir ese sueño: no solo el de presentar el libro, sino el de verlo a la venta sobre una de las mesas de la librería. 


«Nadie pudo haberme prevenido» es mi manifiesto: una apuesta por la crudeza que solo la ternura me permite accesar, un diálogo conmigo misma acerca del por qué soy lo que soy y no soy lo que no me apetece. Es un libro de 116 páginas que abriga narrativa, prosa poética y poesía en búsqueda de un solo propósito: sostenerme, «escribir las columnas de mi voz» y, con ello, quizás brindar al lector razones para sostenerse también y encontrar sus propias columnas. Abarca años de un ir y un venir entre San Juan y Nueva York. Abarca un corazón roto que se esparció lo suficiente como para hacerme ver que se vive en cada memoria que se elije recordar y en cómo decidimos recordar. Abarca un entender de que «para sentirme llena, solo tuve que vaciarme de mí». 


Con amor,

Yésica Isabel Nieves Quiñones


Posdata. Adquiere tu copia de «Nadie pudo haberme prevenido» en la Librería Laberinto: pulsa aquí.























Fotografías por Héctor Rosado de @analogpuertorico.