Te vas a Buenos Aires y hoy suena la memoria de tus manos

Suena una milonga de Piazzolla y no puedo evitarlo: consigo el primer papel posible.  Hoy no traje nada así que toca escribir en la última página del poemario de Álvarez Miguel, el mismo que leímos en voz alta en el café de la calle del Parque.  Recuerdo que fue ese día que me revelaste, como un misil, que te mudabas inminentemente a Buenos Aires.  Y a mí, con todo y cliché, se me paralizó el sistema respiratorio y luego, con todo y sus complicaciones, el parasimpático.  ¿Cómo iba a ser eso posible después de leer el poema de la página 20? ¿Después de reírnos tanto cuando se hizo visible tu pudor? ¿Después de hacerme imaginar sin palabras un viaje a Creta contigo?  Te vas a Buenos Aires mañana y hoy suena la memoria de tus manos sobre mis latidos en este insurrecto café, en esta precisa hora, en esta precisa calma.

Sin acordeón,

Yo

Foto y Texto Y. Isabel 2021-2022